Es recomendable abrir los archivos MIDI con algún
secuenciador, en lugar de los habituales Winamp y Windows Media
Player. Un secuenciador (sequencer) es un programa que le permitirá
realizar rápidamente cualquier cambio deseado: anular
o agregar el instrumento solista, insertar cambios de tempo
y matices, usar un metrónomo MIDI, cambiar los instrumentos
del acompañamiento, etc. (Perdón por esta explicación
tan simplista, que apunta más al "para qué"
que al "qué es" un secuenciador. Tal vez la
amplíe más adelante)
Los secuenciadores
más populares para Windows son: Cakewalk,
Sonar (más nuevo, de los mismos fabricantes de Cakewalk),
Logic y Cubase. Las versiones más modernas permiten operar
también con audio, además del MIDI.
En Linux lamentablemente
el tema aún no está tan desarrollado, sin embargo
hay algunas opciones para trabajos simples.
De Mac no opino, ya que no conozco prácticamente
nada, solamente nombres como Vision, Logic, Pro Tools, Cakewalk,
etc.
Si Ud. no
tiene algún secuenciador instalado puede
bajar
el Cakewalk 3.01 (para
Windows). Esta versión
es bastante antigua (fué la última antes de que
incorporaran la posibilidad de grabar audio). Es muy estable y
contiene todo lo necesario para trabajar con MIDI. Además
ocupa solamente 1.26mb!. El archivo está comprimido: luego
de bajarlo a su disco rígido hagale doble-click para descomprimirlo
a una carpeta provisoria y busque allí el "setup.exe"
para proceder a la instalación.
Otra opción gratuíta
(para
Windows y
Linux) es el
Jazz++. Este programa es "open source". Visite la
página
web de Jazz++ para más detalles.
Por supuesto, también
puede usar algún programa de notación
(Finale, Sibelius, Encore, Igor, etc.) e "importar"
los archivos MIDI a esos programas. De todas maneras, para ésto
en particular, recomiendo un secuenciador.