EL INCENTIVO 
Hace años se me acerca un chico de unos 12 años, hijo de un suplente de solista de la orquesta, y me pregunta: "Corrado, ¿quien dirige la semana que viene?", yo le contesto: "Simón Blech". El niño responde:
"- AH... ¡con razón MI PAPÁ ESTÁ ESTUDIANDO!"
(Aporte de Luis Salvador Corrado, desde San Juan)
EL VIBRATO (#2) 
Estábamos en la Sinfónica Nacional, al principio de la década del '90. Durante un ensayo (no recuerdo la obra), había una parte durante la cual los contrabajos se destacaban
particularmente, y SB gritó, como era su costumbre: "VIIBREEEEEENNNN" (con la voz temblorosa como imitando el vibrato). Volvió a pasar la parte y dijo
nuevamente: "Contrabajos...VIIIBREEENNNN". A la tercera vez, paró la orquesta, y mirando directamente a uno de los músicos le espetó: "Por qué no vibra?" A lo que el
músico contestó: "es que tengo un sol al aire, maestro" y SB le respondió sin dudar: "Si lo tiene al aire, tápelo!" y siguió dirigiendo, aunque me pareció que, como siempre que lograba una respuesta aguda y acertada, se le escapaba una sonrisa mientras miraba su partitura y se acomodaba los anteojos.
(Aporte: Patricio Villarejo)
EL
OBOISTA
Rubén
Albornoz estaba tocando hace años en la Orquesta Sinfónica
de la Universidad de Cuyo (Mendoza), de segundo oboe, siendo su
primer año en una orquesta profesional, y con solamente
19 años de edad, cuando Simón Blech fue invitado
para dirigir un concierto.
Todos
conocían la fama de Blech, incluído nuestro protagonista,
que sentía una gran admiración por don Simón,
y además cierto pánico al tener que tocar de segundo
oboe en una sinfonía de Dvorak, bastante problemática
por su insistencia en las notas graves del instrumento, especialmente
en un pasaje, en que casi siempre se le cortaba el sonido.
Una
ley de Murphy dice: "si algo puede salir mal, va a salir
mal", y eso sucedió: en el ensayo general el segundo
oboe tuvo serios problemas con ese pasaje. Simón Blech
paró todo, y se produjo un tenso silencio en la sala, durante
el cual el oboista temió lo peor, ante lo cual Blech soltó:
-"..en el concierto va a haber una sola oportunidad",
e inmediatamente la referencia de número o letra para seguir
ensayando. (El concierto era esa misma noche!!!).
El protagonista de esta historia, Rubén
Albornoz, es actualmente solista de oboe del Teatro Colón
de la Ciudad de Buenos Aires. Él mismo me contó
esta historia, y además agrega: "Siempre sentí
una gran admiración por ese gran músico y director
que fue Simon Blech. Sus palabras en este caso fueron una lección
de lo que es nuestro trabajo: "de una sola oportunidad".
Por suerte tuve otras oportunidades de trabajar con él
donde sí disfruté tanto de sus incisivas indicaciones
como de su compromiso con las obras que trabajaba y su potencial
expresivo. En otra oportunidad, ya en el Teatro Colón y
ensayando una sinfonía de Sibelius, después de un
solo de oboe que realmente recuerdo salió muy inspirado,
Blech pidió un aplauso para el oboísta!. Además,
las pocas oportunidades que tuve de tratarlo fuera del podio me
pareció todo un caballero."

LAS
PUERTAS
-
Bueno, bien, comenzó el ensayo... ¡Silencio y concentración!,
¡cierren todas las puertas...!! (Blech)
- Que no se escape nadie... (un músico)
(extraído de http://www.filarmonicamendoza.com.ar/Humor_Sinfonico/Dicho_y_escrito_en_ensayos.htm)

LA
VUELTA DE HOJA
-
Más piano la vuelta de hoja, por favor. (Blech, en un ensayo)
(extraído
de http://www.filarmonicamendoza.com.ar/Humor_Sinfonico/Dicho_y_escrito_en_ensayos.htm)

EL
VIBRATO
La
que sigue la presencié, en la Orquesta Juvenil de LRA,
antes de que Maharbiz la desarmara:
SB
(corta y dice, amablemente): "Cuerdas, con vibrato, por favor"
La orquesta toca nuevamente el pasaje en cuestión....
SB (cortando, y ya personalizando un poco su mirada): "¡Violines,
con vibrato!".
Se oye nuevamente el fragmento problemático.
SB (totalmente "sacado", dirigiéndose a una violinista
de la fila de los segundos, de nombre C****) "¡¡¡Viiiiiiiiibre,
qué tiene en las venas!!!!".
La violinista (entre tímida, asustada y desafiante): "Yo
estoy vibrando, maestro".
SB (en un pp - crescendo) No, no está vibrando. ¡¡¡Si
yo le digo que no está vibrando, no está vibrando!!!
Inmediatamente
después de este "intercambio de ideas" la hizo
sentar en el lugar de la guía de los segundos violines.

EL
FAGOTISTA
Un
fagotista estaba escandalosamente alto en un pasaje de la obra
que se ensayaba.
SB (con buena onda): "Profesor, por favor, baje la afinación".
Fagotista: "sí maestro".
SB: "ok, da capo".
Al llegar al pasaje en cuestión, el fagotista sigue altísimo.
SB para.
SB (con menos onda): "Profesor, le acabo de decir que baje..."
FG (empezando a sudar frío): "bueno maestro"
SB: "da caapo..."
Ahora el fagot toca bajísimo. SB aporrea su atril con el
talón de la batuta.
SB (mostrando los colmillos): "¿¿Cuántas
veces vamos a tener que parar por usted??"
FG (en un hilo tembloroso de voz): "maestro, hago lo que
puedo...!"
SB (con cara de oler caca): "¡¡QUÉ POCO
PUEDE!!"
(aporte:
DB)

EL
SOLO DE FLAUTA
Solo
de flauta en el primer movimiento de una sinfonía clásica.
Blech para.
SB (con sonrisa de lobo y mirándolo fijo): "Profesor,
me permito recordarle que ESO que ud. intenta tocar es el segundo
tema de la sinfonía!"
(aporte:
DB)

EL
SECRETARIO DE CULTURA
Orquesta
Municipal de Montevideo en los '80.
Llega el ensayo general y, por desidia burocrática, no
le han pagado su cachet.
Al terminar el ensayo, SB comunica a la orquesta que si no le
pagan, no dirigirá esa noche.
En busca de una solución, un grupo de músicos acompaña
a SB a la secretaría de cultura de la municipalidad de
Montevideo, organismo del que depende la orquesta.
Naturalmente, los tienen de antesala como una hora. Blech, en
su modo fiera, camina de un lado a otro sin decir nada.
Finalmente se digna a aparecer un solemne funcionario de traje,
que con voz engolada manifiesta:
- Maestro, yo soy el Secretario de Cultura.
- ¡¡Y a mí qué carajo me importa!! ¡Si
le interesa la cultura págueme, porque si no esta noche
no hay concierto!
(aporte:
DB)

EL
TROMPETISTA SALUDADOR
-
...y encima, me saluda!! (Blech)
Respuesta del Mtro.a la trompeta, luego de observar que levantaba
el brazo haciendo señas de un error involuntario.
(extraído
de http://www.filarmonicamendoza.com.ar/Humor_Sinfonico/Dicho_y_escrito_en_ensayos.htm)
[VARIANTE
2: EL CORNISTA SALUDADOR]
Algunos
mencionan la misma historia, pero con un reconocido cornista de
Buenos Aires como protagonista. En ese caso relatan que la frase
de Blech fué:
"-Mañana en el concierto no me salude, eh!!!"

EL
CONTRABAJISTA
Durante
un ensayo para un concierto, hace varios años ya, Blech
le pidió a los contrabajos que vibraran cierta nota. Al
parecer los contrabajos no le hacían caso, ya que se volvía
a pasar el mismo sitio de la partitura una y otra vez y siempre
lo mismo. En un momento dado, el director centró su furia
contra uno de los contrabajistas (que ahora es el solista de una
orquesta muy importante nuestra).
SB: "Vibreeeeeeee!!!!!" (Su voz sonaba a Júpiter
Tonante).
Contrabajista (tímidamente): "Maestro, tengo el sol
al aire..."
SB (sin esbozar ni una sonrisa y contestando rápidamente):
"Si lo tiene al aire, tápelo!".
(Enviado
por un suscriptor a "Claves
Musicales" , revista electrónica editada por Gabriel
Blasberg)

EL
CONTRAFAGOT (parte A)
Orq.
Sinfónica UNCuyo, hace varios años. Solo de contrafagot:
SB (cortando el ensayo): "A ver, contrafagot, toque un la"
Contrafagot: "Pffrrrrrrrrr" (sonido flatulento grave
indeterminado)
SB: "toque un sol"
Contrafagot: "Pffrrrrrrrrr" (sonido flatulento grave
indeterminado, exactamente igual al anterior)
SB: "toque un do"
Contrafagot: "Pffrrrrrrrrr" (sonido flatulento grave
indeterminado, exactamente igual a los anteriores)
SB (cerrando toda discusión): "¡Toque cualquier
cosa!"
(anécdota
confirmada por Rubén Woods, fagotista de la Filarmónica
de Mendoza)

EL
CONTRAFAGOT (parte B)
(Esta
historia es un complemento de la anterior. Es tan graciosa como
aquella y ocurre... PARALELAMENTE!) (Aporte de
Rubén Woods, desde Mendoza - cita textual)
"...
El 4to. corno; José Dos Santos, esos tipos con un gran
sentido del humor, que viven jodiendo, solía hacerle burla
al contra (a "ese" contra) imitando magistralmente su
sonido (estilo ventriluoco) ya que era/es incierto, latoso y ruidoso.
Por lo tanto, cada vez que afinaba solo el la, se escuchaba el
"eco" de Dos Santos y la risa apenas contenida por el
resto.
Dos Santos nos contó en ronda (riéndose como loco):
... El Ricardito Sanchez (alumno a cargo del Contra) tocaba y
yo lo imitaba. En ese interín el Director para todo.
Le pide al pibe... toque la, luego toque sol y así... cada
vez que tocaba yo hacía el ruido, (despacio el "Dire" no se
daba cuenta) pero Vestrucci (trompeta) ya explotaba al igual que
todos. Fué entonces que para colmo el Maestro Blech, frustrado,
dice - aaah! toque cualquier cosa! Y todos estallaron de risa...
en realidad venían aguantando."

LA
ARPISTA
Arpista
(preguntando a SB sobre una indicación de matices): "Maestro,
¿qué pongo?
SB: "¡Póngale la funda!"
(surgido
en una charla de café y confirmado por Palito G.)

LOS
CELLOS
SB,
durante un pasaje de los cellos, les hace seña de vibrato,
moviendo rápidamente su mano derecha con su dedo medio
apoyado sobre un punto en su su pecho.
Los cellos no se dan por aludidos, siguen tocando sin vibrato.
SB insiste, hasta que cansado de hacer la misma indicación
para y les dice:
"Señores, no me estoy rascando, ¡¡¡¡Vibraaaaatoooo!!!!"
(aporte:
JLM)

EL
CORNISTA
Años
'70, Orquesta de San Juan.
Termina el ensayo general. El primer corno se acerca a SB:
- Maestro, todo viene bien para el concierto...esta noche, antes
de empezar...¡sea bueno y háganos una gran sonrisa,
como para distendernos antes de tocar!
SB (apurado por irse a comer):
- No joda che, somos gente grande...
- Dele maestro, hágalo por mí.
SB lo mira con lástima y se va sin dignarse a contestarle.
Llega la noche, orquesta en el escenario, afinan, entra SB, aplausos,
silencio expectante.
Ya en el podio, SB levanta los brazos para atacar la obertura.
De repente, se palmea ostentosamente la frente, deja la batuta
en el atril en forma igualmente ostentosa, y, más ostentosamente
aún, se inclina hacia el primer corno, lo mira muy fijamente
y le obsequia la más horripilante y maligna de las sonrisas,
como para despertar la envidia de Drácula y Hannibal Lecter
juntos. Después, parsimoniosamente toma la batuta y empieza
el concierto. El cornista tuvo que hacer esfuerzos sobrehumanos
para reprimir la risa y tocar su parte. Hasta hoy atesora esta
anécdota como la más hilarante de su vida profesional.
(aporte:
DB)

LOS
SOLISTAS (aporte
de Rubén Woods, desde Mendoza - cita textual)
Es bien sabido que las llamadas Orquestas Sinfónicas Universitarias
del país no solo tienen una misión de extensión
cultural, sino también la de ofrecer un marco académico
para la formación de jóvenes instrumentistas bajo
la tutela de sus maestros jefes de fila, durante los ensayos o
conciertos.
No menos sabido también es que es que en caso de tratarse
de programas dirigidos por directores pesados, no tan buenos,
o en cambio exigentes pero de "trato áspero"
(como era el caso de S.B.). Los maestros realizaran una picardía
insospechada (o no tanto) de "dejar" o ceder estos conciertos
a sus alumnos aventajados, "largarlos solos al ruedo"en
la jerga.
Qué mejor forma inteligente de zafar de esos programas
con la excusa de exponer con orgullo sus discípulos de
enseñanza. Esta es la historia de los hoy licenciados excelentes
clarinetistas, Solistas titulares de las dos orquestas sinfónicas
de Mendoza, Argentina, respectivamente, Julio Lonigro y Sebastían
Benenatti en la actualidad, en aquellos años de dominio
de S.B.
"... En primer lugar y de antemano su Maestro Atilio Cascone
afiató al máximo a sus alumnos para el compromiso.
No era para menos, de la fama y los modos de S.B. no hacía
falta hablar. Los chicos se sabían sobre aviso. Obra: Sinfonía
n° 8 de Dvörak; una obra de mediana dificultad."
Llegado el momento del ensayo -los chicos un tanto asustados-
toman su lugar en la fila de clarinetes.
S.B recién llegado sube al escenario y "mira" la orquesta por encima, -como haciendo un paneo gral.- sin importancia.
Todos preludeaban. Nadie imaginaba algo raro.
Se
incorpora el Concertino para afinar, pero S.B le hace un gesto
amable. Sube previamente al podio y toma su batuta!
...
Sorpresa y Silencio general...
S.B. dirige su vista a los clarinetes...
- Dvörak Sinfonía n°8 4to.mov. letra G!! (memoria
prodigiosa! ni abrió la partitura!!)
Los pobres muchachos... entre lo fríos que estaban, la
sorpresa de hacerlos tocar solos "eso" y horrorizados
por la presencia de S.B., hicieron lo que pudieron...
S.B. sin decir nada, deja caer la mirada. Baja de la tarima del
Director ante el Concertino todavía de pie, voltéa
hacia los clarinetes y les dice con una mirada tierna de Maestro...
- Chicos... vuélvanse a casa. Mañana quiero a los
SOLISTAS en esa fila..." (!!)
