COMENTARIOS Y RECOMENDACIONES
1) Los siete pasos del ejercicio se extienden desde el Do grave a través de dos octavas y media. Cada ejecutante deberá adaptar el ejercicio a su propio instrumento y nivel, partiendo de las notas más graves, y extendiéndose hasta las más agudas de su instrumento, o hasta la que su propia evolución con el instrumento le permita.
2) Estudiar a velocidades cómodas, o sea aquellas que permitan claridad técnica, registro homogéneo y relajación de cuerpo y mente. Aumentar la velocidad solamente a partir de dicha velocidad.
3) Recomiendo no utilizar la misma indicación metronómica para los siete puntos, ya que de esas forma las notas de los últimos se tendrían que ejecutar en valores más rápidos que los primeros, lo cual va a hacer que el registro más agudo requiera más destreza que el grave. En lugar de eso sugiero utilizar siempre la misma "velocidad relativa" entre las notas. Por ejemplo: si el Nro. 1 se ejecuta en negra=60, cada corchea duraría 1/2 segundo. Para que cada corchea de tresillo del Nro. 2 dure lo mismo, o sea 1/2 segundo, la velocidad metronómica tendría que ser negra=40. El Nro. 3 debería ejecutarse en negra=30, etc.
Sé que todo esto puede sonar realmente complicado, dando la sensación de que hacen falta grandes cálculos matemáticos para determinar la velocidad de cada uno de los siete pasos, pero todo se resume al siguiente concepto: mantener la misma velocidad relativa de cada nota en los pasos #1 a #7, haciendo que la velocidad entre dos notas adyacentes sea siempre la misma, sin importar la figura en que se encuentren escritas.
4) Sugiero organizarse bien, para asegurarse de estudiar absolutamente todos los tipos de acordes aquí presentados, lo cual puede llevar varios meses. Para eso se pueden utilizar la planilla que incluyo aquí, haciendo una cruz en la columna correspondiente cada vez que se termine de estudiar un arpegio (más abajo hago otra sugerencia más interesante al respecto). También se podrá anotar la velocidad metronómica utilizada.
planilla (archivo pdf #4):
5) Nótese que se trata de 9 tipos de arpegios, en 12 tonalidades, o sea 108 arpegios. Cómo se organice tal tarea dependerá de cada alumno. Algunas ideas:
- estudiar primero los arpegios mayores, durante algún tiempo, para recién luego pasar a los menores, y así sucesivamente.
- Estudiar antes todas las variables de "DO", para luego pasar a "FA", "Sib", etc. (círculo de quintas). También se puede seguir el "orden cromático", o sea: Do, Do#, Re, Mib, etc., o cualquier otro orden que resulte lógico.
- Cada día dedicar algunos minutos a repasar los arpegios estudiados días anteriores, o dedicar un día a la semana a esa tarea.
- En cada casillero indicar con un número de 1 a 108 el orden en que se estudió cada arpegio. Cuando se llegue a 108 comenzar de nuevo por el Nro. 1. O cambiar totalmente el orden.
- Estudiar primero el paso #1, en todas las tonalidades y tipos de acorde. Recién luego avanzar con los otros pasos. Por ejemplo, si se siguiera el orden "cromático", el casillero correspondiente al arpegio de Re Mayor se vería de esta forma: "3/1", lo cual significa que ese arpegio se estudió en tercer lugar (luego de Do y Do#), y se utilizó el paso Nro. 1 (o sea "Re Fa# La Fa# Re).
- Todos los pasos anteriores se podrían (y deberían) practicar en cada una de las octavas del instrumento, siempre que fuera posible. En este caso sugiero, por ejemplo, anotar algo como lo siguiente: "3/1/2". Esto significa que el arpegio se estudió en tercer lugar, y se utilizó el paso Nro. 1, solamente en la segunda octava ("2")
6) Sobre las enarmonías (por ej. Do# / Reb): si bien "para los dedos" se trata del mismo arpegio, "la cabeza" a veces no lo entiende así. Recomiendo familiarizarse siempre con ambas opciones.
7) Sobre ESCRIBIR los arpegios: no veo ninguna objeción en eso, siempre que se trabaje sin perder de vista el objetivo de la memorización definitiva de los mismos.
8) Algunos tipos de acordes no fueron incluidos en este trabajo: acordes con sexta, acordes de séptima de dominante con quintas alteradas, acordes menores con séptima mayor, acordes con novenas, oncenas y trecenas, etc.
De todas maneras, estos 9 tipos de acordes contribuirán a crear una muy buena base, a partir de la cual será muy simple incluir los acordes recién mencionados.
9) Pensar en la incorporación de 108 tipos de acordes/arpegios puede resultar agobiante, pero una vez que se comience a practicar se notará que muchos acordes se parecen, y parte del trabajo ya hecho hará que algunos de los arpegios siguientes resulten mucho más simples. La técnica también irá mejorando de a poco, lo cuál facilitirá cada vez más el estudio.
10) Articulaciones: sugiero al principio practicar ligado, hasta lograr una buena unión entre las notas. Luego incorporar otras articulaciones.